TURISMO PILOÑA

Casa rural Ángela

Casa rural alquiler íntegro en Piloña • 2 trisqueles • Asturias • España • Europa

Casa rural Ángela

Casa rural ÁNGELA está situada en una tranquila y bonita aldea llamada La Pandiella, que regala al visitante un espléndido paisaje y se encuentra a tan sólo 2,5 km de la hermosa villa de Infiesto (capital del concejo o municipio asturiano de Piloña), con la que se comunica por la carretera AS-254.

Se trata de una construcción de piedra y madera, restaurada hace poco tiempo.

Este acogedor y confortable alojamiento dispone de 3 habitaciones (2 dobles y 1 matrimonial), un aseo y un baño completo, además del salón y de la cocina.

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Características generales Casa rural Casa Ángela

Aparcamiento descubiertoInformación turísticaFuera del casco urbanoTelevisiónMicroondasCalefacciónEn la montañaBañeraHornoBañoBarbacoaTerraza

Información de interés
Datos prácticos

Casa rural CASA ÁNGELA está situada en una tranquila y bonita aldea llamada La Pandiella, que regala al visitante un espléndido paisaje y se encuentra a tan sólo 2,5 km de la hermosa villa de Infiesto (capital del concejo o municipio asturiano de Piloña), con la que se comunica por la carretera AS-254.

Se trata de una construcción de piedra y madera, restaurada hace poco tiempo.

Este acogedor y confortable alojamiento dispone de 3 habitaciones (2 dobles y 1 matrimonial), un aseo y un baño completo, además del salón y de la cocina.

Tiene también aparcamiento, terraza y barbacoa.

Distancias

      • Parque Natural de Redes, a 30 minutos.
      • Picos de Europa, a 45 min.
      • Playas, a 20 min.
      • Covadonga, a 30 min.
      • Llanes, a 30 min.
      • Ribadesella, a 20 min.
      • Lastres, a 20 min.
      • Villaviciosa, a 15 min
      • Oviedo, a 30 min.
      • Gijón, a 30 min.

Cómo llegar

Partiendo de Infiesto, es preciso circular por la carretera AS-254 (dirección Campo de Caso); transcurridos 3 km, hallamos, a la izquierda, el desvío de La Pandiella, pueblo en el que esta casa es la primera.

Piloña prehistórica

El territorio que ocupa el actual concejo o municipio de Piloña fue habitado por el hombre desde los tiempos paleolíticos. Los datos que tenemos no son tan completos como los de los concejos limítrofes de Parres y Nava, que cuentan con cartas arqueológicas publicadas, aunque existe una investigación inédita realizada en 1986 por E. Arnau, que junto con otros estudios y evidencias permiten afirmar la existencia de una ocupación humana ya en el solutrense (cueva d'Aviáu, Espinaréu), que tendría continuidad hasta el final del Paleolítico. La citada cueva, junto con las cercanas de Collaréu y La Peña Ferrán, ya fueron estudiadas en los años veinte de este siglo por el conde de la Vega del Sella.

Materiales del Paleolítico inferior fueron también hallados en las parroquias de Coya y Ludeña. En esta última, en el Camín Real que pasa por el Cierru del Corralón se encontraron diversos útiles atribuidos al inicio del Paleolítico superior. Estos datos, junto con otros fruto del hallazgo casual como los referidos a la Peña Sorribes (Sebares) o la cueva del Sidrón (Borines), donde incluso se señalaron restos de pinturas, permiten trazar un panorama de continuidad en la ocupación humana hasta llegar a los tiempos de la época neolítica, de la que se conocen hallazgos seguros, como los señalados por Martínez Hombre, con materiales hoy desaparecidos o en paradero desconocido como los procedentes del dolmen de Coya o de una cueva en Valle.

Los estudios arqueológicos permitieron poner de manifiesto una intensa ocupación megalítica, corroborada por la toponimia y la tradición popular. Es de gran importancia el campo tumular del Monte Cayón, recientemente destruido, pero los vestigios megalíticos se extienden por casi toda la geografía piloñesa.

Piloña celta y romana

A la Edad del Hierro se atribuyen varios asentamientos fortificados conocidos como castros o castiellos; así a los dos catalogados por J. M. González en El Picu Viyao y El Cierrón de Castiellu habría que añadir el situado en términos de Argandenes y el de La Forca en Ludeña.

Un castro importante a juzgar por sus dimensiones sería el de La Coroña Castru, limítrofe con Nava y Cabranes. Se han señalado también otros en Sorribes y Antrialgo. El citado J. M. González adjudicó estos poblados a los astures orientales o Luggones, tribu que, según Ptolomeo, tenía capital en Paelontium, nombre que se ha relacionado con el actual pueblo de Belonciu, sin que hasta la fecha contemos con pruebas seguras para hacer tal identificación.

De todos modos, existen dos lápidas cercanas de época romana que mencionan a los luggones, una de las cercanías del Sueve que reza Asturum et Luggonum y otra que menciona a los Luggoni Arganticaeni, que algunos investigadores relacionan con el actual topónimo de Argandenes.

El nombre de Luggones es de filiación claramente céltica, lo que, junto con otros datos como las gentilidades mencionadas en las estelas romanas de Borines y Villamayor o la iconografía de la llamada diadema de Moñes, permiten situar en este horizonte cultural a los pobladores de Piloña inmediatamente antes de la romanización.

Precisamente la joya de oro procedente con toda seguridad de Moñes (Villamayor), y de la que se conservan fragmentos dispersos en varios museos, es considerada como una de las muestras de orfebrería indígena más importantes de Asturias. Constituye parte de un hallazgo mayor situado a mediados del siglo pasado en dicho lugar, y fue incorrectamente atribuido a Ribadeo y S. Martín de Oscos por mor de las muchos avatares sufridos por esta pieza. Otros restos son difícilmente datables, como los del Llendón en Lleu.

De época romana se conservan las dos estelas mencionadas, la hallada a orillas del río Piloña en Villamayor (recolocada en la fachada de una casona en el siglo pasado) referida a la gentilidad de los Viroménicos y la de los Ablaidicos, aparecida cerca de la iglesia de Borines. Otros restos romanos son la terracota procedente también de Moñes representando un fauno y probablemente las figuras de bronce mencionadas por F. Diego Santos.

Piloña medieval

1. Piloña en el Reino Asturiano

En la época del reino asturiano el valle del río Piloña aparece ya como un lugar de paso obligado entre la zona central y los valles del oriente de Asturias, la «Asturias Primoria» de las crónicas. El relato que aparece en la crónica rotense donde se narra el periplo de Pelayo desde Gijón a Covadonga, lugar en que se inicia la resistencia astur, dice así:

«Cuando ellos llegaron a Asturias y pretendieron cogerlo con engaños en un lugar llamado Brece [que se suele localizar cerca del actual Infiesto] un amigo de Pelayo le reveló la intención de los musulmanes. Pero siendo más los sarracenos, y viendo que no podía hacerles frente, se escapó hábilmente de ellos, picó espuelas y llegó a la orilla del río Piloña. Lo encontró crecido y desbordado, pero nadando con la ayuda del caballo que montaba pasó a la otra orilla y subió a la montaña. Los sarracenos dejaron de perseguirlo...».

Lo cierto es que en la época altomedieval es donde aparecen por primera vez referencias concretas al territorio de la actual Piloña. El río aparece mencionado con diversos topónimos del tipo «Pialonia». En el Liber Testamentorum de la catedral de Oviedo aparecen dos noticias, una del año 926 en la que Ramiro (hijo de Alfonso III) hace una donación a la Iglesia de Oviedo en estos términos «In Borinis (Borines) ecclesiam Sancti Martini similiter. In Enaio (Anayo) ecclesiam Sancte Marie similiter. In Argandenes ecclesiam Sancti Romani similiter..» y después «Iuxta flumen Pialoniam» (junto al río Piloña) las iglesias de Santa María de Óbana por sus términos «per Uargorio, per rio Kaon, et per ecclesiam Sancti Martini (San Martín) qui est nostra integra, per illa cogolla, per flumen Elmon intus ab integro» y de San Pedro de Belonciu (Uenonzo), «per illo uallatare, per illos pozos usque in flumine Elua, per fonte de Bretones usque Elua, per illa lama, per illo rego usque in pratezolo intus ab integro».

Otro diploma data de 1090 y es una donación a la Iglesia de Oviedo hecha por Elo Gutierriz, referente al monasterio de San Pedro de Sebares (Seuares) «secus flumen Pialoniam» con la heredad de Sala y la villa de «Salzeta» (Sardea) bajo el monte Sueve. Otra referencia importante a Piloña la hacen en 1032 los condes Piniolo y Aldonza, que hacen un intercambio de propiedades con el rey Vermudo III para juntar propiedades que les permitan fundar el monasterio de Courias (Cangas del Narcea). Junto a los siete castillos del Conde Piniolo figuran «in valle de Pialogna, illas uillas de Miliares (Miyares) et de Uillanoua (Villanueva)».

2. La Iglesia

Durante el resto de la Edad Media hubo otras instituciones eclesiásticas que adquirieron propiedades en Piloña, como el monasterio de San Bartolomé de Nava. Isabel Torrente señala la zona de Coya, Biedes y Sorribes y los valles del río Les Cuerries y de Borines como zonas tributarias. En esta época se producen diversas disputas entre los distintos dominios eclesiásticos, como el cenobio de Villamayor y los vecinos de Sotu Dueñes y Valdediós, así como sobre la pertenencia de bienes a San Salvador y San Pelayo de Oviedo. En el siglo XIV, el obispo de Oviedo Gutierre de Toledo disolvió el monasterio de Villamayor bajo la acusación de quebrantamiento de votos de pobreza, vestidos, desobediencia y pública exhibición de su vida sexual, mandando a las religiosas al monasterio de San Bartolomé de Nava, de donde pasarían a depender sus dominios, y organizando posteriormente una comunidad masculina dependiente de Valdediós. De todos modos esto no duró mucho, pues pronto volverá a haber monjas en Villamayor y todavía en el siglo XV continuaban las acusaciones.

Desde el siglo XII se sabe de la existencia de una malatería en Vallobal.

En estos siglos ya se menciona el territorio de Piloña con cierta personalidad administrativa. De 1247 hay un documento de San Pelayo que nombra a un «tenente» para las demarcaciones de «Siero et Nava et Pilonnia et Casu» y en 1297 y 1314 se habla del cargo real de «notario públicu en Pilonnia».

Algunas zonas del territorio piloñés pertenecían a la jurisdicción de familias nobles emergentes durante todos estos siglos. En 1374 todo el concejo fue entregado por Enrique II a su hijo bastardo el conde D. Alfonso Enríquez, que encabezaría una rebelión contra la corona. Después de la derrota definitiva de éste, sus dominios, y con ellos Piloña, pasarían al rey de Castilla. De entre las casas nobles de Piloña destaca la de Ludeña, con casa y torre conservada hasta nuestros días y que se remonta por lo menos al siglo XIV. Existen menciones de otras «casas fuertes» en Antayo e Infiesto, donde un documento habla de «castillo y fortaleza».

Alrededor del puente bajomedieval que cruzaba el río Piloña fue surgiendo un barrio dependiente de la parroquia de San Juan de Berbío, dividido en dos sectores, Pasado el puente y Santa Eugenia, que se consolidaría posteriormente como capital del concejo, para lo que fue decisivo el carácter del lugar como nudo de comunicaciones norte-sur (de la meseta por Tarna a la costa) y este-oeste, con varias ramificaciones del camino de Santiago desde la época medieval. La villa del Infiesto aglutinó las funciones de reunión del concejo y de punto de mercado. Al margen del concejo permanecían en el siglo XVI el coto de Abedul (de la Iglesia de Oviedo); el de Santianes (del monasterio de Eslonza, en León) y los cotos laicos de Ludeña, El Vallín y Viyao. En este siglo siguen las disputas entre cotos, señoríos y monasterios, y se disuelve definitivamente el monasterio de Villamayor, anexionándose a San Pelayo de Oviedo. También en este siglo encontramos las primeras referencias a la devoción a la Virgen de La Cueva, cuyo santuario cuenta con una cofradía desde 1564.

Piloña en la Edad Moderna

Al final del siglo XVII solamente subsisten los tres cotos señoriales, el de Ludeña, en manos de la casa del mismo nombre, y los de El Vallín-San Martín y Viyao, en los que dominaban los miembros de la familia Caso, que quisieron también extender sus dominios al coto del Abedul.

En el siglo XVIII, Cepeda realiza el apeo de las parroquias de Piloña (1712). Este informe, igual que el catastro del Marqués de la Ensenada, muestran una Piloña casi exclusivamente agrícola y ganadera, destacando la recolección de cereales panificables y avellana, de la que se embarcaban grandes cantidades para el exterior. Había poca industria, relacionada con la transformación de productos agrícolas y algunos artesanos (110 molinos de harina, 9 batanes —7 de ellos en El Sellón—, 64 llagares y 11 tejeras). Los artesanos cubrían las necesidades de construcción (carpinteros, canteros), aperos (carros, herreros, caldereros), vestido (sastres, madreñeros, tejedoras, costureras, zapateros) y otros como maestros de primeras letras, plateros, cirujanos, sangradores). Había también comerciantes especializados como mercaderes de avellana o tenderos de paños. En el siglo XVIII el concejo protestaba en la Junta del Principado por las pocas ayudas recibidas para la conservación de caminos y puentes: «este conzejo está cruzado de caminos reales y muchos puentes (...) se transita a casi todo el Principado, por estar proporcionado a la comunicación de la Montaña y Vizcaya, Santuario de Covadonga y muchas ferias, en los partidos de Cangas y Llanes...». «También hay mercados todos los lunes en esta villa...»

Piloña contemporánea

El siglo XIX se abre con la guerra con Francia, que dejó secuelas en el concejo. El 8 de agosto de 1808 se creó un regimiento de mozos piloñeses. Entre 1809 y 1811 hubo varias incursiones de las tropas francesas. En una de ellas se incendió el templo del monasterio de Villamayor.

Tras la restauración absolutista de Fernando VII, se abrió el trienio liberal. Las partidas realistas debieron de encontrar cierta acogida entre los campesinos piloñeses, pues una de ellas llegó a tomar la capital en 1823. Las tropas del Gobierno restablecieron el control tras dejar medio centenar de bajas. Durante la primera guerra carlista, Infiesto fue nuevamente escenario de luchas entre el ejército y una partida que había ocupado la villa.

A partir de la segunda mitad del siglo se instalan las primeras labores industriales propiamente dichas en Piloña: llagares y fábricas de sidra, fábricas de chocolate (llegó a haber 6) y más tarde una fábrica de quesos y manteca y una azucarera. En esta época se abrió la carretera de Oviedo a Ribadesella y el ferrocarril de Económicos llegó a Infiesto en 1891, para cruzar todo el concejo al terminar el siglo. Este desarrollo de las comunicaciones reforzó el carácter itinerante de la villa del Infiesto y su peculiar configuración espacial, reflejada en el plano de 1870, pero bien manifiesta aún en nuestros días. La capital siguió creciendo como núcleo mercantil y de paso, y en 1882, se inauguró la nueva casa consistorial. Diez años más tarde, Infiesto se constituyó en parroquia, separándose de San Juan de Berbío.

El crecimiento demográfico y la escasez de medios económicos empujaron a la emigración americana a numerosos piloñeses (Cuba, Argentina, México...). Los más afortunados dejaron testimonio de su regreso en magníficas casas de indianos (americanos, si usamos el término local) esparcidas por todo el concejo. Destacan las de Sebares y Villamayor.

En la primera década del siglo XX se funda un gremio de artesanos y en 1905 una sociedad agrícola, luego sindicato, al calor del reformismo, que tuvo mucho calado entre la población campesina, promoviendo mejoras de cultivos, cooperativas de consumo y créditos, ayudas sociales, etc.

Los equipamientos y el comercio siguieron creciendo. Se inaugura la piscifactoría, se crean varias asociaciones deportivas y recreativas...

Desde 1901 hubo varias revueltas campesinas promovidas por los liberales, que culminaron en un motín popular delante del ayuntamiento con ocasión de las elecciones de 1903 que se saldó con 11 muertos entre los manifestantes.

1. La Revolución del 34 y la Guerra Civil

A pesar de las ideas de izquierdas y del crecimiento del movimiento obrero en Asturias, Piloña continuó votando mayoritariamente a los conservadores, siendo mayoría en 1931 los monárquicos. A pesar de ello, durante la revolución de octubre de 1934, Piloña formó parte del llamado cuarto eje insurreccional que iba desde Oviedo a Infiesto. La dotación del cuartel de la guardia civil tuvo que concentrarse en Nava, que recibió el asalto de los revolucionarios. El cuartel de Villamayor también fue abandonado. La columna contrarrevolucionaria de Solchaga alcanzó la capital del concejo el día 14 y marchó hacia Noreña unos días después, tras algunos tiroteos en la zona de Coya. En 1936 volvió a ganar la derecha en el municipio (por muy poco margen). Cuando estalló la Guerra Civil, Piloña quedó encuadrada en la zona asturiana leal a la República, en la que permaneció hasta octubre de 1937, cuando tras hundirse las últimas defensas en el Sella, la resistencia asturiana se desmoronó. En la retirada fue volado el puente de Infiesto.

2. La posguerra y los fugaos

La posguerra en Piloña fue muy dura. Los vencedores ejercieron la represión con dureza, y las historias de venganzas, ajustes de cuentas y delaciones se multiplicaron.

En territorio piloñés actuaron varias partidas de guerrilleros republicanos, ex combatientes llamados fugaos, especialmente en la zona de Peñamayor, donde las autoridades prohibieron a los vecinos subir a los pastos para evitar la ayuda a los rebeldes. Infiesto fue una de las seis circunscripciones en que se distribuyeron las tropas franquistas para acabar con estas partidas en Asturias, León y Lugo. Según da cuenta C. Santullano, en 1938 una familia piloñesa que se hallaba trabajando en el monte fue abatida por las tropas del Gobierno. Fueron famosas las partidas del Comandante Flórez; la de El Maricu, que fue activa hasta la muerte de su líder, abatido en Villamayor en 1949; la de Lisardo y la de Los Castiellos. En 1948 en Coya fueron ejecutados 7 miembros del grupo de Onofre, engañados por un delator.

En los años 50 Piloña fue recuperando cierto pulso económico, especializándose cada vez más en la ganadería, proceso que culminaría con el boom de la leche de los años 60. A pesar de ello, la emigración rural alcanzó sus mayores niveles. Las actividades industriales se diversificaron, predominando la transformación de productos agroalimentarios: desde los años 60 hay una factoría lechera en Sebares (actualmente Nestlé); caramelos en Villamayor; sidra, con llagares en Infiesto.

Gran importancia tuvieron las industrias transformadoras de la madera, de las que llegó a haber 17 fábricas de muebles; envasado de agua mineral (Borines y Ques).

Piloña en la actualidad

La capital, Infiesto, sigue ejerciendo su función comercial y de servicios tradicional, atrayendo a un área rural cada vez más restringida pero que sigue rebasando los límites municipales, concentrando servicios como los educativos (en 1968 se creó el Instituto de Enseñanza Media), sanitarios y de justicia. Aparte de la capital, otras dos poblaciones tienen cierto nivel urbano: Villamayor y Sebares.

Con la desaparición de la dictadura se constituye el primer Ayuntamiento democrático, elegido por votación popular en 1979, en el que consigue la mayoría la UCD (Unión de Centro Democrático). La restauración de mecanismos democráticos de participación popular como las juntas vecinales ha revitalizado la vida de los pueblos y conseguido notables mejoras en comunicaciones y servicios de todo tipo.

A partir de 1990, con la construcción de la variante de la carretera nacional, Infiesto encara una nueva etapa al margen del elemento que le dio origen y que marcó su desarrollo: el carácter itinerario y de cruce de caminos.

Fuente: Ayuntamiento de Piloña.

¿Qué es un vértice geodésico?: Los Vértices Geodésicos son una señal permanente que se materializa sobre el terreno y que forma parte de una red de triángulos cuyas coordenadas se han calculado con la mayor exactitud y precisión posible. Dicha red de triángulos da la vuelta al mundo y con el mismo sistema de coordenadas. La de primer orden está formada por triángulos de lados de unos 40 kilómetros. En la de segundo orden, apoyada en la de primer orden, los lados de los triángulos varían entre los 15 y los 20 kilómetros. La red de tercer orden tiene lados de 4 a 5 kilómetros. La de primer orden es la de más precisión. Todos los vértices de las redes más grandes son a su vez vértices de las más pequeñas.

Utilización turística: Es el lugar ideal para obtener maravillosas fotografías al estar comunicados (visualmente) entre sí. Es aconsejable llevar equipos fotográficos con teleobjetivo o zoom.

Nota importante: Por favor, seguir atentamente las instrucciones de acceso. En algunas ocasiones el vértice geodésico está en un municipio pero el acceso se hace por otro. A veces resulta fácil acceder pero otras todo lo contrario e, incluso, puede que no exista ni carretera ni camino y hay que hacer el recorrido por pistas foretales en no muy buenas condiciones. Los lugareños suelen ser una buena fuente de información de cómo se encuentra el camino.

Situación: Situado en el cerro conocido como Roblosa, a 1,5 Km. al E. de Espinadero.

Acceso: Desde Infiesto, que está en la carretera de Nava a Collunga, se toma la carretera que va a Lozana, a la que se llega a los 3.250 m. y desde aquí a San Vicente a los 4.550 m. Aquí se coge el camino de Pandoles, llegando hasta un collado y siguiendo por el camino de carros, que continúa a media ladera, hasta una vaguada conocida como El Reguerón de la Retuerta, donde se toma una senda, a la izquierda, que conduce hasta la cima, subiendo con fuerte pendiente. Desde San Vicente, andando, se tarda 1 hora y 15 minutos.

Altitud sobre el nivel medio del mar: (base pilar) 822,70 m.

Descripción física:

Fecha de construcción: 01/06/1983

Centrado forzado: No

Número de cuerpos: 1

Altura pilar: 1,20 m.

Diámetro pilar: 0,30 m.

Altura último cuerpo: 0,20 m.

Ancho último cuerpo: 1,00 m.

Altura total de los cuerpos: 0,20 m.

Horizonte GPS: Despejado

Fuente: Instituto Geográfico Nacional. España.

      • Arquitecto: MANUEL GARCÍA GARCÍA

Cuando conocí Lligüeria, comprendí que allí nada era casual, y sí una magnífica lección de Arquitectura que debía aprender cuanto antes. Con la lección aprendida, utilicé el HORMIGÓN en la estructura, la PIEDRA como piel, encarnadura y hueso, la MADERA como material autóctono y la TEJA CERÁMICA, porque su empleo hacía evidente lo cierto del refrán «allí donde fueras, haz lo que vieras». Cuando hubo que crear el interior de la casa, el MUNDO de Rodrigo, disfrutamos con sus estimulantes demandas funcionales tan distintas de los objetivos burocráticos de las ordenanzas. Y comprendimos que, en nuestro mundo de influencias globalizadas, una vivienda rural no tiene por qué ser un museo etnográfico, sino la casa donde todos quisiéramos vivir libremente, independientemente de cuál fuera el sitio elegido para hacerlo. Con este deseo vital creamos espacios diáfanos sin divisiones y en contacto directo con el entorno natural, y todo ello con dos materiales esenciales: el ESPACIO y la LUZ.

OTROS DATOS

      • Aparejador: José Ignacio Suárez Vicentiz.
      • Constructora: José A. Machargo Aladro.
      • Fecha de terminación: septiembre 2009.
      • Ubicación: núcleo rural de Lligüeria (Piloña).
      • Superficie construida: 350,40 metros cuadrados.
      • Reconocimiento: finalista en la XX edición del Premio Asturias de Arquitectura (año 2010), del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias.

Fuente: 2010 Premio Asturias de Arquitectura (catálogo). Edit. Gobierno del Principado de Asturias, 2011.

Declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento el 16 de noviembre de 1993 (BOPA 18-11-1993), esta iglesia, de la que se ignora quién la fundó y cuándo —tal vez Alfonso V hacia el año 1005, según Martínez Hombre—, gozó, en el siglo XI, de título monástico, siendo donada por la infanta doña Urraca —hermana de Alfonso VI— al abad y monasterio de San Pedro de Eslonza (León) en 1099 tal como se menciona en su cartulario con fecha 14 de mayo de dicho año: «Aditio quoque in Asturias monasterium Sancti Iohannis qui vocatur Uirbiu totum ab integro cum omnibus seruis et ancillis suis et cunctis hereditatibus». Este patronato se prolongó hasta el siglo XIX.

Como también sucede con la iglesia de Santa María de Villamayor, este templo se halla en el Camino de Santiago, actuando como encrucijada, pues de aquí partía una desviación hacia Ques, donde existía un hostal de peregrinos.

La primitiva iglesia románica de San Juan de Berbío —una construcción copiosamente decorada con los modelos del románico internacional, tan difundidos en los caminos jacobeos—, que sufrió una gran reforma en el siglo XVIII, fue hasta comienzos del siglo XX parroquial de Infiesto, villa que en 1893 se constituyó en parroquia independiente tras separarse de la de San Juan, contando con nuevo templo desde el 24 de marzo de 1912.

Destruido tan noble edificio en 1936 (Guerra Civil), estuvo en estado de ruina hasta 1993, año de comienzo de su restauración. Los estudios arqueológicos sobre el templo levantado en Santianes, previos al comienzo de las obras de restauración, hablan de una construcción anterior de origen prerrománico con un ábside cuadrado.

El edificio actual, que obedece a la estética de comienzos del siglo XVIII, tiene planta de cruz latina y testero cuadrado, del arquitecto Francisco de la Riva Ladrón de Guevara, que reemplaza el ábside primitivo. Posee tres portadas, con la sur adintelada con moldura de orejas y una hornacina avenerada en el centro, y la occidental, compuesta por una arquivolta de medio punto hecha con grandes dovelas y protegida por una compleja cornisa adintelada que descansa sobre dos pilastras acanaladas rematadas por bolas.

En su interior se echan de menos los retablos desaparecidos durante la guerra civil, pero conserva el ara de las reliquias en piedra de la iglesia original, que apareció durante los trabajos de restauración.

Esta ruta está calificada como «Ruta de montañismo» • Acceso: Acceso por carretera desde Infiesto: A la salida de Infiesto, en dirección a Santander, tomamos la carretera PI-4, que se encuentra a nuestra derecha y que nos conducirá hasta el Área Recreativa de La Pesanca. • Se inicia el recorrido en Área recreativa de La Pesanca, siendo el final en Foz de Muniacos • Dificultad: Media • Duración aproximada: 5 h, aproximadamente • Itinerario: Consultar mapa.

Descripción de la ruta

Tomamos una pista ancha que asciende suavemente, dejando el área recreativa a la izquierda. Encontraremos varias bifurcaciones, pero nosotros continuaremos nuestro suave ascenso entre robles y castaños, sin desviarnos de nuestro camino. A través de un sorprendente y hermoso desfiladero y disfrutando del precioso bosque y del río Infierno, alcanzaremos nuestro destino. El descenso lo realizaremos utilizando la misma ruta.

Comarca del Oriente de Asturias

Puente Vieyu del Dobra

En el municipio de Amieva

Situado en el tramo final del Camino Real de Amieva (que se ha dado en popularizar como Senda del Arcediano), se levanta sobre el Dobra este hermoso puente, a unos 400 metros del caserío de Puentedobra. Su factura parece ser medieval, aunque probablemente se levantó en el lugar de otro anterior; su perfil es alomado, tiene un único arco ligeramente apuntado y formado por sillares regulares. Su suelo en cantos rodados es resto de la antigua vía romana que unía la zona con la Meseta.

Puente Vieyu del Dobra
Puente Vieyu del Dobra
Mirador de Camarmeña
Mirador de Camarmeña

Mirador de Camarmeña

En el municipio de Cabrales

Mirador de Camarmeña: En el pueblo de Camarmeña, encima de Poncebos. Vistas al Naranjo de Bulnes o “Picu Urriellu”.

Construido por el grupo de Veteranos Montañeros Asturianos. En él se conservan grabadas las primeras páginas de la historia del montañismo en los Picos de Europa, dedicatorias al célebre Picu (Naranjo de Bulnes) y a sus conquistadores. Una mesa de orientación y otros aditamentos completan la instalación. Desde aquí pueden contemplarse unas magníficas ...

Parque Nacional de los Picos de Europa

En el municipio de Cabrales

Los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa, tal y como aparecen en el Pan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Nacional de los Picos de Europa (P.O.R.N.P.E.) del 8 de abril de 1994 y en el proyecto de ley de declaración del Parque Nacional de los Picos de Europa, discurren desde la confluencia del Urdón-Deva por el espolón que cierra por el Este la cuenca del primero, se toma la dirección Oeste, siguiendo el límite provincial entre Cantabria y Asturias ...

Parque Nacional de los Picos de Europa
Parque Nacional de los Picos de Europa
Santa Cueva
Santa Cueva

Santa Cueva

En el municipio de Cangas de Onís

La Santa Cueva

La Santa Cueva, será sin lugar a dudas, el primer sitio a visitar. En ella se encuentran la Virgen de Covadonga, también llamada cariñosamente por los asturianos «La Santina»

El nombre de Covadonga significa Cueva de la Señora, ya que procede de la palabra latina Cova Dominica, la cual se ha ido transformando hasta llegar a esta expresión.

Primitivamente, la capilla de la Santa Cueva era de madera, hasta que en el año 1777 se produce un ...

PR-PNPE-6. Vega de Orandi

En el municipio de Cangas de Onís

Longitud: 4,3 km (recorrido Moferos - Covadonga)

Desnivel: 140 m de subida / 430 m de bajada

Duración: 2 h y 35 min (recorrido Moferos - Covadonga)

Dificultad: Baja

Descripción: El acceso más cómodo a la Vega de Orandi se realiza partiendo de la carretera de Covadonga a los Lagos (km 3), en el lugar conocido como Moferos. Este recorrido pasa por algunas de las majadas del puerto ...

PR-PNPE-6. Vega de Orandi
PR-PNPE-6. Vega de Orandi
Playa Andrín
Playa Andrín

Playa Andrín

En el municipio de Llanes

La popular y apreciada playa de Andrín se reconoce desde el mirador de La Boriza, siguiendo el oriente, en el marco de un majestuoso panorama dominado por planas sierras como La Borbolla, la caliza de las playas y el contraste entre acantilados. En bajamar, se une al arenal de La Ballota.

Características generales:

    • Longitud playa: 240 metros
    • Anchura media: 62 metros
    • Grado ocupación: Medio
    • Grado urbanización: Semiurbana

Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración

En el municipio de Ribadedeva

HORARIOS

Octubre a mayo:

  • Lunes a domingo: 10:00-14:00 y 16:00-19:00 h
  • Junio a septiembre:
  • Lunes a domingo: 10:00-14:00 y 16:00-20:00 h

Días de cierre:

  • 1 y 6 de enero, 25 de diciembre, tarde de los días 24 y 31 de diciembre.

TARIFAS

  • Individual: 2,5 €
  • Niños: 1 €
  • Grupos: 2 €

Ubicado en el pintoresco e indiano pueblo de Colombres ...

Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración
Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración
Cueva de Tito Bustillo
Cueva de Tito Bustillo

Cueva de Tito Bustillo

En el municipio de Ribadesella

Cómo llegar:

  • En coche: carretera A-8. Salida 326 / Ribadesella. Continuar dirección Ribadesella; una vez en el centro, cruzar el Puente del Sella, y seguir por la Avda. de Tito Bustillo hasta llegar a la cueva.
  • En autobús: para información actualizada de rutas y horarios consulte la web de la empresa Alsa.
  • En ferrocarril: FEVE mantiene Ribadesella comunicada por ferrocarril de vía estrecha a través de la línea ...
Situación Casa rural Casa Ángela
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